Rallye Costa Brava
24/10/2006
El rallye Costa Brava ponía fin a una temporada que para nosotros no ha sido la mejor, ni mucho menos. Nos ha tocado sufrir, y mucho, pero al final estamos contentos y con toda la ilusión para el próximo año.
El rallye, desconocido para casi todos, era difícil. Aunque el piso de los tramos era bueno, nunca habíamos corrido allí, y son tramos sin descanso, sin rectas apenas, con un gran trabajo para los copilotos. Nuestro planteamiento, pasaba por conocer el rallye, rodar lo más rápido posible, pero sin asumir ningún tipo de riesgos, sabiendo que alcanzar al C2 en “su casa” era casi una utopía.
Empezamos el rallye con demasiada calma, y pronto nos dimos cuenta de que teníamos que correr un poco más, si no queríamos que los S1600 se nos escaparan y los Gr. N nos amenazaran. Asi que en la segunda pasada por los tramos, las cosas fueron algo mejor, ayudados también por el abandono de Rueda.
A mitad de rallye, ya teníamos una segunda plaza bien consolidada, y sólo deberíamos preocuparnos por conservarla. Eso hicimos, aunque no sin algún sufrimiento, cuando los interfonos dejaban de funcionar caprichosamente en Collsaplana.
Finalmente, llegamos sin problemas al podium de Lloret de Mar, en la segunda posición. Con este resultado se acababa nuestra primera temporada en Peugeot, llena de altibajos, pero en la que hemos aprendido muchas cosas que seguro nos ayudaran el próximo año.
Nos queda el amargo sabor de no poder brindar alguna victoria a todos los patrocinadores que en este año se han volcado con nosotros. Pero seguro que comprenden que nosotros hemos puesto todas nuestras ganas e ilusiones por conseguir los mejores resultados. A partir de ahora ya estamos trabajando para el próximo año, para poder luchar una vez más por la victoria.
Parece que en el final del campeonato, la lluvia no quiere abandonarnos. Después del infierno de Ferrol, en Llanes volvíamos a tener tramos mojados, aunque muy diferentes. Salíamos con ganas de conseguir un buen resultado, aunque sabiendo que imperativamente teníamos que estar en la meta. Era una mezcla de sensaciones, porque una vez que puesto el casco, todo esto se olvida, y lo único que queremos es ganar.
!Qué difícil!