Rallye Villa de Llanes
Parece que en el final del campeonato, la lluvia no quiere abandonarnos. Después del infierno de Ferrol, en Llanes volvíamos a tener tramos mojados, aunque muy diferentes. Salíamos con ganas de conseguir un buen resultado, aunque sabiendo que imperativamente teníamos que estar en la meta. Era una mezcla de sensaciones, porque una vez que puesto el casco, todo esto se olvida, y lo único que queremos es ganar.
En un formato de rallye un tanto especial, la primera batalla se libraría en Siejo-Puertas, antes de volver de nuevo a la asistencia. Un tramo largo para ser el primero, y en el que el Citroën parecía no querer que nadie le sorprendiera. Nosotros logramos la segunda posición, por delante de los Renault, y los Grupo N. Pequeño cambios en los reglajes y a por otros dos tramos. En Labra, vamos muy bien hasta mitad de tramo, pero en la zona final perdemos bastante tiempo, y tenemos que ceder ante el empuje del Clio lucense. En la repetición de Siejo, tenemos la misma sensación, aunque quedamos mucho más cerca. Los finales de tramo se nos hacen un poco dificiles, ya que los neumáticos sufren un poco más de la cuenta.
De nuevo en la asistencia, gran dilema para elegir los neumáticos. Quedan dos tramos para finalizar la primera sección. Necesitábamos conseguir mejorar un poco más, y lo intentamos por todos los medios. Creo que lo conseguimos. Logramos el scratch en los dos tramos, aunque no sin tomar ciertos riesgos. Al llegar a la meta de Labra, recordamos los increíbles tiempos de Vinyes en el 2004 con este coche. Cada vez tenemos menos duda de sus dotes al volante.
Las diferencias no eran muy grandes con el primer clasificado y era mínima con el segundo, con lo cual había que seguir intentándolo. La verdad es que viéndolo ahora, después de acabar la prueba, íbamos a un ritmo frenético, aprovechando al máximo la carretera, incluso un poco más, pero era la única forma de estar en la lucha.
En la Tornería, sólo cuatro décimas nos separan del Citroën, y aprovechamos para superar a los hermanos Vallejo en la clasificación. Pero en Carmen-Torre, nos devuelven la pelota, con su elección de neumáticos. Nosotros volvemos a sufrir en la parte final del tramo, como nos había pasado por la mañana en Labra.
En los dos últimos tramos, reducimos las diferencias con el C2, pero el Clio es inalcanzable. Debemos conformarnos con la tercera plaza, que no es un mal resultado, pero que nos sabe a poco.
Ahora sólo queda el remate final, en el Costa Brava, aunque con el Campeonato decidido. Volvió a ganar Citroën, aunque de forma muy diferente al año pasado. Estamos cuartos del campeonato, pese a sumar sólo cinco resultados. No está mal. Si hubiésemos participado en las otras dos pruebas, seguramente podríamos haber luchado, cuando menos por la tercera posición final.