Rallye de Canarias
Tras los problemas finales en el Rallye de La Vila Joiosa, llegábamos con muchas ganas a Canarias. Los reconocimientos presagiaban un rallye complicado climatológicamente hablando, aunque en los días de la prueba no fue factor determinante.
La primera toma de contacto con el Peugeot 206 S1600 fue en el shakedown, que realmente se nos quedó un poco corto, porque hacía más de un mes que no tocábamos el coche. Pero intentamos ajustar los reglajes ideales para el rallye.
La hora de la verdad, llegó el viernes. En el primer bucle nos costó un poco coger el ritmo, pero aún así logramos el segundo mejor tiempo en los tres tramos, con lo que podíamos estar contentos. Llegábamos a la zona de asistencia situados tras el líder del campeonato y perseguidos por el trío de Renault Clio.
La segunda pasada por los tramos, fue similar, y aunque el citroën nos ganaba los tres tramos, las diferencias eran mucho más ajustadas, y veíamos como Solá no era capaz de rebajar el crono anterior en ningún tramo, y nosotros éramos los únicos que lo rebajábamos en los tres tramos.
En la asistencia decidimos variar algunos reglajes de suspensión buscando mejorar un poco más. Y algo conseguimos, porque conseguimos ganar el primer tramo de esta tercera sección, aunque por escaso margen. Al final del día, la distancia con el primero era de veinticinco segundos, que tal como están las cosas, era una distancia considerable. Por detrás Vallejo estaba a diecisiete segundos y Fuster a veintidós.
Para el sábado, el objetivo era seguir buscando las soluciones que nos permitieran alcanzar al citroën, continuando el constante ritmo que llevábamos. A su vez, habría que intentar tomar una ventaja más cómoda con los perseguidores.
Pero en los primeros tramos, de nuevo nos sucede lo mismo que el viernes, que nos cuesta coger el buen ritmo, y Solá se distancia un poco más, mientras que Fuster que viene muy fuerte, se va acercando. Además en el tramo de Artenara, llegando al final, logramos alcanzar al número uno, que iba pinchado. Perdemos algo de tiempo porque no nos permite adelantarlo, y aun así nos ponemos como líderes con doce segundos y medio de ventaja sobre Fuster, que ya había conseguido sobrepasar a Vallejo.
Teníamos que seguir al mismo ritmo, puesto que el Clio del alicantino, venía muy fuerte. Pero a poco de llegar a la meta del tramo de Telde, cometimos el único y definitivo error del rallye: llegamos demasiado rápido a una curva de derecha, y tocamos en la siguiente curva de izquierda, con la rueda en la roca, rompiéndose una rótula y el brazo, con lo cual era imposible continuar. Allí se nos quedaban un año más, todas nuestras ganas por hacer un buen rallye en Canarias, la posibilidad de coger una buena cantidad de puntos de cara al campeonato, y sobre todo, de recompensar con una victoria a los patrocinadores y a todos los miembros del equipo.
Y aunque no pensamos en supersticiones, parece que las Islas “Afortunadas”, no lo son para nosotros. En las tres participaciones en el Rallye de Canarias, sólo pudimos terminar una, y en posiciones retrasadas. Además, en esta ocasión abandonamos en el tramo 13.
Hay que pasar página y concentrarse en lo siguiente. Ahora vienen los rallyes del norte, y tenemos que definir bien los reglajes del Peugeot 206 S1600. Si lo conseguimos, seguro que podremos luchar de tú a tú por la victoria, aunque este año los candidatos no sólo somos dos, sino el doble. El Rallye Cantabria Infinita, que se celebrará los días 19 y 20 de mayo, será la próxima cita.